miércoles, 6 de agosto de 2008

La guarida del infierno




Eres como el demonio


locuaz y rojo




me dejas amarte


contando mis pecados




eres como el cruel demonio


que no hace mas que darme placer




herirme


matarme


mortificarme


una y otra vez




Lucifer


de pies de piedra


me agujereas el alma con tu baculo maldito


me dejas sin aire


en tu infierno de dolor




quiero escapar del tormento


pero se que sin ti


ya no queda Dios




tu


y tu rostro


guarida del infierno


me dejan


abandonada


sin mas


que mi fiel invierno




invierno desgastado


de dolor infernal.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

El ángel caído se muestra a veces melancólico, sumido en nostalgia por el paraíso perdido. En otras ocasiones es cruel y despiadado. Pero siempre tan bello...

Saludos.

Anónimo dijo...

Juan Antonio gracias por tus comentarios, me llena de muchisima alegria ver que a alguien le gusta mi poesia sin conocerme, y que siga mi blog de esta manera, tus comentarios ...son tremendos, se nota que tu alma es poeta tambien...gracias por todo.

Anónimo dijo...

Gracias a ti por compartir tus poemas. Si quieres, puedes pasar por mi laberinto. Tal vez allí encuentres algo que sea de tu agrado.

Saludos.

Anónimo dijo...

Si me lo permites, me gustaría dejarte un texto:

http://juanantoniobj.blogspot.com/2008/06/placeres-prohibidos.html

Gracias. Saludos.

Anónimo dijo...

Gracias, Niss. Veneno y amor en un mismo cáliz, sugerente. La muerte y el amor están íntimamente unidos en la mitología y también en la poesía.

Los versos de Cernuda, de una belleza dramática, casi apocalíptica, sugirieron otros. Como el eco de una piedra sobre la superficie de un lago.

Besos.

Anónimo dijo...

pero ke demoneos le pasa a ese tipo? <_<

como ke besos? u_ú