lunes, 29 de septiembre de 2008


El silencio nos arrebata lo poco que tenemos de humanos
mientras nuestras palabras se muerden
en el ocaso de nuestros rostros entumecidos

Cualquier cosa bastara para acallarme
en el frío carácter que herede de una infancia imaginaria

¿Cuántas caídas he de tener?
¿Cuánta sin razón en mi semblante?

Hoy que mis labios diputan el matarte a besos
vendrán los sutiles ángeles a matarme

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amiga Ness: esos últimos versos me han rendido. Increíblemente hermosos.

Juan A. dijo...

Amiga Niss: esos últimos versos me han rendido. Increíblemente hermosos.